DISCURSO ANTE EL CONGRESO DE CUCUTA, 3 DE OCTUBRE DE 1821

Señor:
El juramento que acabo de prestar en calidad de Presidente de Colombia es para mí un pacto de conciencia que multiplica mis deberes de sumisión a la ley y a la patria. Sólo un profundo respeto por la voluntad soberana me obligaría a someterme al formidable peso de la suprema magistratura. La gratitud que bebo a los representantes del pueblo, me impone además la agradable obligación de continuar mis servicios por defender, con mis bienes, con mi sangre y aun con mi honor, esta constitución que encierra los derechos de los pueblos humanos, ligados por la libertad, por el bien y por la gloria. La constitución de Colombia será junto con la independencia la ara santa, en la cual haré los sacrificios. Por ella marcharé a las extremidades de Colombia a romper las cadenas de los hijos del Ecuador, a convidarlos con Colombia, después de hacerlos libres.
Señor, espero que me autoricéis para unir con los vínculos de la beneficencia a los pueblos que la naturaleza y el cielo nos han dado por hermanos. Completada esta obra de vuestra sabiduría y de mi celo, nada más que la paz nos puede faltar para dar a Colombia todo, dicha, reposo y gloria. Entonces, Señor, yo ruego ardientemente, no os mostréis sordo al clamor de mi conciencia y de mi honor que me piden a grandes gritos que no sea más que ciudadano. Yo siento la necesidad de dejar el primer puesto de la República, al que el pueblo señale como al jefe de su corazón. Yo soy el hijo de la guerra; el hombre que los combates han elevado a la magistratura: la fortuna me ha sostenido en este rango y la victoria lo ha confirmado. Pero no son éstos los títulos consagrados por la justicia, por la dicha, y por la voluntad nacional. La espada que ha gobernado a Colombia no es la balanza de Astrea, es un azote del genio del mal que algunas veces el cielo deja caer a la tierra para el castigo de los tiranos y escarmiento de los pueblos. Esta espada no puede servir de nada el día de paz, y éste debe ser el último de mi poder; porque así lo he jurado para mí, porque lo he prometido a Colombia, y porque no puede haber república donde el pueblo no está seguro del ejercicio de sus propias facultades. Un hombre como yo, es un ciudadano peligroso en un Gobierno popular; es una amenaza inmediata a la soberanía nacional. Yo quiero ser ciudadano, para ser libre y para que todos lo sean. Prefiero el título de ciudadano al de Libertador, porque éste emana de la guerra, aquél emana de las leyes. Cambiadme, Señor, todos mis dictados por el de buen ciudadano.
Simón Bolívar

MI DELIRIO SOBRE EL CHIMBORAZO. Loja, 13 de octubre de 1822

Yo venía envuelto con un manto del iris, desde donde paga su tributo el caudaloso Orinoco al dios de las aguas. Había visitado las encantadas fuentes amazónicas, y quise subir al atalaya del universo. Busqué las huellas de la Condamine y Humboldt; seguílas audaz, nada me detuvo; llegue a la región glacial; el éter sofocaba mi aliento. Ninguna planta humana había hollado la corona diamantina que puso las manos de la eternidad sobre las sienes excelsas del denominador de los Andes. Yo me dije: este manto del iris que me ha servido de estandarte ha recorrido en mis manos regiones infernales, surcado los ríos y los mares y subido sobre los hombros de los Andes; la tierra se ha allanado a los pies de Colombia, y el tiempo no ha podido detener la marca de la libertad. Belona ha sido humillada por el resplandor del iris, ¿ y no podré yo trepar sobre los cabellos canosos del gigante de la tierra ? Si podré; y arrebatado por la violencia de un espíritu desconocido para mí que me parecía divino, dejé atrás las huellas de Humboldt empañado los cristales eternos que circuyen el Chimborazo. Llegó como impulsado por el genio que me animaba , y desfallezco al tocar con mi cabeza la copa del firmamento; tenía a mis pies los umbrales del abismo.

Un delirio febril embargaba mi mente; me siento como encendido por un fuego extraño y superior, ERA EL DIOS DE COLOMBIA QUE ME POSEÍA.
De repente se me presenta el tiempo. Bajo el semblante venerable de un viejo cargado con los despojos de las edades; ceñudo, inclinado, calvo, rizada la tez, una hoz en la mano ...

"Yo soy el padre de los siglos; soy el arcano de la fama y del secreto; mi madre fue la eternidad; los limites de mi imperio los señala el infinito; no hay sepulcro para mí, porque soy más poderoso que la muerte; miro lo pasado; miro lo futuro, y por mi mano pasa lo presente. ¿ Por qué te envaneces niño o viejo, hombre o héroe ? ¿ Creéis que es algo vuestro universo ? ¿ que levantaros sobre un átomo de la creación es elevaros ? ¿ Pensáis que los instantes que llamáis siglos pueden servir de medida a mis arcanos ? ¿ Imagináis que habéis visto la santa verdad ? ¿ Suponéis locamente que vuestras acciones tienen algún precio a mis ojos ? Todo es menos que un punto a la presencia de lo infinito que es mi hermano".

Sobrecogido de un terror sagrado, ¿ como ¡ oh tiempo ! respondí, no ha de desvanecerse el mísero mortal que ha subido tan alto ? He pasado a todos los hombres en fortuna porque me he elevado sobre la cabeza de todos . Yo domino la tierra con mis plantas; llego al eterno con mis manos; siento las presiones infernales bullir bajo mis pasos; estoy mirando junto a mí rutilantes astros, los soles infinitos; mido sin asombro el espacio que encierra la materia; y en tu rostro leo la historia de lo pasado y los pensamientos del destino. Observa, me digo: aprende, conserva en tu mente lo que has visto, dibuja a los ojos de los semejantes el cuadro del universo físico, del universo moral; no escondas los secretos que el cielo te ha revelado; di la verdad a los hombres ... la fantasma desapareció. Absorto, yerto, por decirlo así, quedé exámine largo tiempo, tendido sobre aquel inmenso diamante que me servía de lecho En fin, la tremenda voz la tremenda voz de Colombia me grita: resucito, me incorporo, abro con mis propias manos mis pesados párpados; vuelvo a ser hombre y escribo - DELIRIO -
SIMÓN BOLÍVAR

Respuesta a la Conferencia Episcopal Venezolana, 16 de mayo de 2000. Carta abierta de los obispos

Señores:

Baltazar Enrique Porras Cardozo, Arzobispo de Mérida y presidente de la CEV.Ignacio Antonio Velasco García, Arzobispo de Caracas y Primer Vicepresidente de la CEV.Ubaldo Ramón Santana Sequera, Obispo de ciudad Guayana y segundo Vicepresidente de la CEV.Monseñor José Hernán Sánchez Porras, Secretario General de la CEV.

Excelentísmos Señores Obispos: En nombre del «Bravo Pueblo» a quien tengo el altísimo honor de conducir; en nombre de esa avalancha humana que tomó la decisión irrevocable de cambiar el destino de la República; en nombre de quienes luchan por su restauración moral; en nombre de los excluídos y explotados de todas las horas, hijos de nadie y dueños de nada; en nombre de los mártires y olvidados de siempre, que no tienen quien les escriba; en nombre de los millones de hombres hundidos en esta patética, evidente e inmerecida miseria que les oprime el corazón y les quebranta el alma...; en nombre de quienes fueron obligados a vivir de tragedia en tragedia... y les cuesta salir de ese infierno; en nombre de quienes avanzan inspirados al calor de las luminosas reflexiones que ahuyentaron esas tinieblas; en nombre de ese olvidado pueblo que me catapultó a la Presidencia con la poderosa humildad de su sufragio para evitar desencadenamientos destructivos...

Y, en nombre de nuestro amor por el Redentor del Mundo quien bajó de la cruz para luchar por los desposeidos; un Supremo Alguien que ilumina estos caminos con su llama profunda de iluminación y a la luz de cuya doctrina se da respuesta a vuestra Carta Abierta: En primer lugar, para que él, El Padre Celestial, oriente vuestros designios hacia la justicia social, camino de la paz para la humanidad entera en cuanto predilección de Cristo por los desvalidos y excluidos de la sociedad; y, en segundo lugar, porque tengo la íntima convicción de que siempre es grande, siempre es justo, siempre es noble conspirar contra la mentira y dar testimonios fehacientes de la verdad: ¡¡Llamo a la conciencia de todos contra el formalismo tradicional que traduce vana búsqueda de preferencias y nunca el perfeccionamiento de los espíritus!!.

En un revolucionario auténtico —y Jesús de Nazareth lo fue hasta el punto de ser El Vencedor de la Muerte— la convicción es obligante: el revolucionario debe ser sincero consigo mismo; pero ¿qué significa eso para quienes carecen de las sutilezas del espíritu y mienten a conciencia invocando preceptos sustentados en prejuicios, intereses y pasiones...?

En este momento histórico crucial para Venezuela, personificadores del Viejo Orden oligárquico —unidos sólo para que todos los negocios dependan de su arbitrio— acuerdan que lo esencial es dejarlo todo igual: Invocan preceptos contrarrevolucionarios y alientan todo tipo de obstrucción, como el falso rumor, técnica predilecta de quienes sienten amenazados sus privilegios...Se engañan...Están ciegos; No quieren ver que estamos saliendo de una larga noche...no quieren ver que es imposible construir el edificio de la Venezuela posible sobre el terreno movedizo del pantano...; no quieren ver el camino fulgurante de la revolución; no quieren ver que estamos en combate denodado contra los sistemas de las oligarquías. No quieren ver el verdadero amor del pueblo se alcanza con elevadas actitudes que son las que permiten afirmación de fe en sus ideas: «Lo que habéis recibido gratuitamente trasmitidlo gratuitamente», decía Jesús, con amoroso acento. ¿No reside en ello la esencial definición de la Justicia Social?.

Resulta fácil manipular «una experiencia de siglos» para denominar despectivamente «revolución chavista» al apasionado fuego de la especie que hoy inflama el corazón de los bolivarianos; resulta fácil ser caja de resonancias para los intereses del capitalismo salvaje; para impedir que las grandes mayorías oprimidas durante tanto tiempo y que hoy empujan la revolución, despierten de la horrible alienación.

A todas las cosas se les deben dar las formas que corresponde a su propia estructura; no obstante, las reticencias para captar los matices de la revolución impiden ver la institucionalidad que existe en la forzosa provisionalidad legislativa inherente al mandato —óigase bien— mandato constituyentista del 06 DIC 98; en tal sentido resulta fácil descalificar el proceso acuñándosele el «mentir sistemático», porque no se quiere percibir la sutileza de una avasallante pasión que no cabe en moldes puntofijistas, sino en los de una revolución que desborda desde el inconsciente de este pueblo heroico que ayer hizo la historia de América y hoy está empeñado en alcanzar un destino superior.

Igualmente y por correlación de ideas, podríaseles responder, también al calor del Evangelio, En efecto, las luchas de Jesús con la hipocresía fueron siempre continuas. Su vigorosa elocuencia no hace concesión a la mentira: «¡Ay de vosotros, escribas y fariceos hipócritas!, Porque limpiáis el exterior de la copa y el plato; pero el interior, que está lleno de rapiña y codicia, no lo tenéis en cuenta. Fariseo ciego, lava primero el interior y después te ocuparás de la limpieza del exterior». (Mateo XXIII; 13-26).

Monseñores:

Resulta fácil afirmar, como está consignado en vuestra Carta Abierta, que «Dios no está ni bendice ningún proyecto del hombre, en ningún campo, incluido el político». ¡Cuidado! ¡El abismo llama al abismo! El Libro de la Sabiduría nos dice en su Capítulo Primero: 7. «Por cuanto el Espíritu del Señor llena el mundo universo; y como comprende todas las cosas, tiene conocimiento de todo, hasta de una voz. 8. Por eso el que habla cosas malas no puede escondérsele; ni escapará del juicio vengador. 9. Pues se le interrogará al impío hasta sobre sus pensamientos; y llegarán al oído de Dios sus palabras y sus obras, para castigo de sus maldades.

¿Y qué enseña Jesús de Nazareth a quienes ignoran que los pueblos responden al idealismo superior personificado en Él, como Camino, Verdad y Vida?:
En verdad os digo que aquel que no entra en el redil por la puerta es un ladrón. Aquel que entra por la puerta es el verdadero pastor. Las ovejas oyen su voz; las llama por su nombre y las conduce a los pastos; camina delante de ellas, y las ovejas le siguen porque conocen su voz. El ladrón no viene sino a robar, a matar, a destruir. El mercenario, a quien las ovejas no pertenecen, ve venir el lobo, abandona las ovejas y huye. Pero yo soy el buen pastor; yo conozco a mis ovejas; mis ovejas me conocen y yo doy mi vida por ellas (Juan X, 1-16)

Señores Miembros de la Conferencia Episcopal.

La revolución encarnada en el 4F arranca precisamente de la imperiosa necesidad de revivir y de redimir principios de un pueblo acorralado. No se trata de defender «principios y valores» de la pequeña minoría oligárquica que acumula ganancias fabulosas, sino los de un pueblo abandonado que, por humilde, sufre la miseria y la desgracia de la carestía de la vida y la especulación.

Nada nace de nada: Todas las revoluciones sociales de la Humanidad están relacionadas con el alma de los pueblos. La historia enseña que la coexistencia de factores espirituales, sociales económicos, culturales y geográficos contribuyó a la formación de Venezuela y que los hechos desencadenados el 4F fueron resultado de la conjugación de una serie de causas que venían gestándose desde hace más de un siglo e hicieron posible que por vez primera se produjera esta sui géneris insurreción militar cuya filosofía permite alentar y estructurar una República verdaderamente democrática e independiente, como la soñó Bolívar.

Jefe de Estado y del gobierno revolucionario, estoy en la obligación de representar el lugar geopolítico de Venezuela y, por tanto, percibir sus particularidades sin que los árboles impidan ver el bosque. Esa percepción permite afirmar que no soy intimidable. El proyecto revolucionario no tiene marcha atrás: habremos de rubricar, en colectivo, y tatuar con sello indeleble la página que escribimos con tanto honor y sacrificios.

La filosofía educativa de la revolución de 4F se sustenta en la redención del espíritu en rectitud (Moral y Luces) y, el fin supremo del correspondiente proyecto político, como resorte principal que mueve los resortes secundarios, se resuelve en la frase !Tierra y hombres libres, Elección Popular y Horror a la Oligarquía!. Sólo restableciendo la relación de equilibrio de las células sociales de nuestra querida Venezuela podríamos honrar a la justicia cristiana que es la que permite alcalzar la Paz.

Señores Miembros de la Conferencia Episcopal:

Las palabras vuelan y los escritos permanecen: Lo que está más lejos de mi persona es la mentira y la perfidia. Imploro el soplo sagrado del Espíritu Santo para la feliz realización del movimiento ecuménico que ha emprendido la Universal, Católica, Apostólica y Romana Iglesia del Cristo Redentor, y espero con fervorosa pasión revolucionaria que todas las profesiones de fe puedan acceder y acomodarse con sutíl desprendimiento al proceso de cambios profundos que mayoritaria y legítimamente ha venido realizando nuestro pueblo. La prudencia pedagógica debe orientar caminos de adecuación a esas circunstancias históricas en las que nos encontramos y, a cuyos fines aspiro se despejen persistentes equívocos para que nadie desmaye en la íntima convicción de su pensamiento respecto de la Santa y Universal Iglesia Católica. De igual forma reafirmo la unívoca connotación de mis palabras a lo largo y ancho del ámbito planetario en torno al proceso revolucionario que pacíficamente adelanta nuestro pueblo, a pesar de las barreras que recurrente y evidentemente se le oponen...

Ninguna revolución ni contrarevolución conseguirá que dejemos de estar unidos en religión a la gran familia universal a cuya cabeza figura el santo nombre de Jesús. El Cristianismo puro se presenta al nombre cabo de veinte siglos, con el carácter de religión universal y eterna porque la religión de Jesús es la religión de todos los corazones. Fruto de un movimiento espiritual completamente espontáneo, libre desde su nacimiento de toda traba dogmática, habiendo luchado durante trescientos años por la libertad de conciencia, el Cristianismo pese a las caídas que sufrió, recoge los frutos de su divino origen y, para renovarse, no tiene más que regresar al Evangelio. Jesús ha sido el primero en proclamar la soberanía del espíritu; La fundación de la verdadera religión es su obra. Después de Él, sólo queda desarrollarla y fecundarla.

Quizás no faltará quien quiera desfigurar mis criterios —y precisamente en el preludio de las definitorias elecciones del 28 de Mayo— para hacer ver, maliciosamente, que el proyecto político no se sustenta en la grandeza de nuestras ideas e ideales bolivarianos sobre el porvenir, sino en el mentir sistemático; en la falta de transparencia/credibilidad y fuerza moral para realizar ningún cambio y, en consecuencias, es involutivo...

La imaginación proporciona alas al pensamiento: prestarse a perturbaciones políticas y escándalos en nombre de apetitos y resentimientos obnubila la luz del Evangelio y la doctrina social de la Iglesia de Cristo... No conviene despertar otras espantosas tempestades en el mundo.

Mi dignidad como Primer Magistrado de la Nación me impone como obligación no retroceder, como no retrocederé, en la tarea pedagógica de decir al pueblo lo que sistemáticamente se le ocultó durante tanto tiempo y que es himno gigantesco al mandato de Bolívar: «Dí la verdad a los hombres»:

El pueblo se encuentra escarnecido, olvidado, excluido y arrinconado debido a las trampas a que ha sido sometido secularmente por el sistema de las Oligarquías.

Procedo con firmeza porque consecuencias impredecibles pueden preverse del menor rasgo de debilidad por parte del Gobierno para despejar el camino de la revolución. Para sobrevivir como Nación tendremos que espiritualizar la educación, practicar la Verdad y perfeccionar la Libertad, caminos éstos, pacíficos, para alcanzar el Bien Común, la Justicia Social y la Seguridad Jurídica. Sólo enalteciendo la vida de los millones de necesitados y hambrientos de todo el país podríamos realizar los cambios y alcanzar los fines del Estado. Si permitimos que se cierre el camino pacífico de la revolución, nadie podrá impedir que se realice por los caminos de la violencia, como advirtió John Fitzgerald Kennedy. El rumor de esa violencia se percibe sutilmente en la patética y dramática reflexión de Paulo VI:

Mientras que en algunas regiones una oligarquía goza de una civilización refinada, el resto de la población, pobre y dispersa, está privada de casi todas las posibilidades de iniciativa personal y de responsabilidad, y aún muchas veces incluso viviendo en condiciones de vida y de trabajo indignos de la persona humana. La prolongada avaricia no hará más que suscitar el juicio de Dios y la cólera de los pobres, con imprevisibles consecuencias (encíclica Populorum progressio).

Y si tuviéramos que partir de los viriles pronunciamientos de Bolívar y de la violencia en el raciocionio que derivan sus moralizadoras premisas, tendríamos que calificar delito de lesa humanidad la entronización del liberalismo salvaje, porque este ocasiona más y más barreras entre las clases y los sectores sociales y desalientan a los más necesitados en su esfuerzo común. La implementación de patrones político-económicos de shock aniquila el sistema de valoración moral preexistente, deteriora el «modus vivendi» del hombre, lastima su íntima naturaleza, desnuda su pudor; degrada, proletariza, arruina su dignidad y le deshumaniza y, al final, le impide su realización como persona. ¿Consecuencias? El delito colectivo.

Venezuela necesita maestros que sean capaces de internalizar la Ley Moral en la conciencia del ciudadano y, si aspiramos a sobrevivir como pueblo, debemos planificar cómo templar el alma del hombre; cómo forjar auténticos valores sustentados en la historia grande que hicimos con Bolívar, cuyo pensamiento es el que informa nuestro proyecto político. De allí la revolución educativa que se ha planificado... y que afecta, necesariamente, a todas las instituciones. Todas las grandes cosas de la humanidad han sido llevadas a cabo en nombre de los principios absolutos. Si Lutero, si los autores de la Revolución Francesa hubiesen observado las reglas de la cortesía, la Reforma y la Revolución no se habrían realizado nunca.

¿Cuántos hombres no se opusieron a Jesús? En aquel mundo tan impregnado de falsos devotos no es fácil comprender la antipatía desencadenada por su pensamiento revolucionario. La fecunda idea del poder de los hombres reunidos (ecclesia) es realmente una idea de Jesús. Convencido en su tan idealista doctrina de que lo que origina la presencia de las almas es la unión por medio del amor, declaraba que en todas las ocasiones en que algunos hombres se reunieran en su nombre, él se encontraría en medio de ellos.

La revolución venezolana se dirige a la conciencia moral y se inspira en el sublime martirologio de Jesús cuya palabra encendida anuncia la tempestad que habría de desencadenarse en el mundo:

Quizás creáis que he venido a traer la paz a la tierra; no, he venido a traer la espada (...) Quien no toma su cruz y me sigue, no es digno de mí...) El que halla su vida la perderá; y quien pierde su vida por mi causa, la hallará (Mateo X, 34-39).

De otro lado, la vertiente humana del proyecto político de la revolución del 4F deviene, fundamentalmente, de los postulados —pensamiento, palabra y obra— de Bolívar; de su pensamiento unionista:

«Para sacar de este caos nuestra naciente República, todas nuestras facultades morales no serán bastantes, si no fundimos la masa del pueblo en un todo: la composición del Gobierno en un todo; la Legislación en un todo; y el espíritu nacional en un todo. Unidad, Unidad, Unidad debe ser nuestra divisa. La sangre de nuestros ciudadanos es diferente, mezclémosla para unirla. Nuestra Constitución ha dividido los poderes, enlacémoslos para unirlos: nuestras Leyes son funestas reliquias de todos los despotismos antiguos y modernos: que este edificio monstruoso se derribe, caiga y apartando hasta sus ruinas, elevemos un Templo a la Justicia; y bajo los auspicios de su santa inspiración, dictemos un Código de leyes venezolanas».

Bolívar advirtió la necesidad del tiempo para internacionalizar en el espíritu de los hombres las virtudes y valores imprescindibles a la forja de la Nación: paciencia y esperanza, son los mayores antídotos del mal:

El libro de los Apóstoles, la moral de Jesús la obra Divina que nos ha enviado la Providencia para mejorar a los hombres, tan sublime, tan Santa, es un diluvio de fuego devorador en Constantinopla, y el Asia entera ardería en vivas llamas, si este libro de paz se le impusiese repentinamente por Código de Religión, de Leyes, de costumbres (Discurso de Angostura).

Señores obispos de la Conferencia Episcopal:

El proyecto político que el Bravo Pueblo está impulsando deviene de su inconsciente colectivo: se alimenta en los revolucionarios preceptos de Jesús y en la moral, razón y acción del Libertador, con su carga de violencia legítima a cuestas. Con ellos, como paradigmas, podríamos evitar el efluvio de la sangre.

La Iglesia de Jesús que conocemos se ha mantenido sólo por su sagrado ascetismo y por una piedad que le ha permitido crear vidas edificantes.

Las auténticas facultades de la Iglesia residen en el alma de quienes puedan realizar históricamente la misión confiada por Cristo a sus apóstoles. La Iglesia de Jesús de percibe como un espíritu superior dominador de espacios y de siglos y en comunión de personas unidas en torno a quien sólo vivía para su Padre y de la misión Divina que tenía la convicción de llevar a cabo. Esa es la Iglesia que conozco, la que mis mayores me enseñaron, la nacida al calor de los Evangelios, que debe ser su fuerza. La Iglesia de Jesús es Madre y Maestra en las enseñanzas; no es parte de un precaminoso juego político donde algunos pretenden llevarla; es algo sagrado que inflama de deber el corazón como el más poderoso de los acicates. Esa es la espiritualísima Iglesia universal a la que pertenecemos.

La Iglesia dice relación con Unidad, Santidad, Catolicidad, Apostolicidad; conexión infinita con la vida y con la trascendencia del espíritu libre de pecados. Madre y Maestra, induce enseñanza de valores religiosos para mitigar a través del amor tantas penas que afligen a miles de millones de hombres en el mundo.El futuro de la Iglesia es brillante en tanto asuma las responsabilidades inherentes a su credo.

Para una joven generación de nuestro tiempo es esencial conocer las fuerzas morales que obran en las sociedades contempóraneas: virtudes para la vida social que no descansan bajo ninguna cúpula. Más que enseñarlas o difundirlas, conviene despertarlas en la juventud que virtualmente las posee.

Dichosos los pueblos de la América Latina si los jóvenes de la nueva generación descubren en sí mismos las fuerzas morales necesarias para la magna obra; desenvolver la justicia social en la nacionalidad continental.

Jefe de Estado y de Gobierno y Comandante en Jefe de la Fuerza Armada significo que mis criterios respecto al proyecto político nacional, están sustentados en el anhelo popular y en el mandato del 6 de diciembre de 1998, tal como lo dejé entrever en mi carta a la ya extinguida Corte Suprema de Justicia. Yo abedezco solamente a ese mandato popular y me sostiene el pensamiento de Bolívar:

Nada es tan conforme con las doctrinas populares, como el consultar a la nación en masa sobre los puntos capitales en que se fundan los Estados, las Leyes fundamentales y el Magistrado Supremo. Todos los particulares están sujetos al error, o a la seducción; pero no así el pueblo, que posee en grado eminente la conciencia de su bien y la medida de su independencia. De este modo, su juicio es puro, su voluntad, fuerte; y por consiguiente, nadie puede corromperlo, ni menos intimidarlo. Yo tengo pruebas irrefregables del tino del pueblo en las grandes resoluciones; y por eso es que siempre he preferido sus opiniones a las de los sabios. (Resolución ante el Consejo de Gobierno-Lima, 1826).

Señores Obispos:

No puedo salir del camino donde he sido colocado por la marcha de los acontecimientos, único invariable e insustituible camino del honor que emprendí a partir del Juramento Bolivariano del Samán de Güere. Venezuela está como en crisálida.. y, la revolución apenas comienza.. Parafraseando a un poeta... tal vez no veremos los sublimes resultados de las transformaciones espirituales que estamos realizando, pero en los ojos de quienes los vean, palpitará nuestra sangre.

No es esta una revolución de mentiras porque el pueblo la esté conduciendo pacíficamente; cada día se están realizando cambios profundos en función de ideas nuevas; se está echando abajo lo antiguo e imponiendo el trabajo de reconstruir; particularmente mediante el Plan Bolívar 2000, el cual permite que pueblo y ejécito se vayan a través del héroe, como dijo Andrés Eloy:

Lo mejor de la nube es llover. Lo dicen los labriegos en voz y las campiñas en verde. Y la democracia es nube que hace vivir los campos. Y adentro tiene un rayo. Es el ejército. Es pueblo uniformado; y se esclarece para esclarecer; cuando no tiene por qué herir, alumbra, completando la función de la nube: luz y agua y luz, la fórmula del iris.

Mediante el Plan Bolívar 2000, los soldados de la República extienden su órbita de acción y se convierten en desvelados centinelas de la liberación de los pobres y olvidados de siempre. Nuestra revolución traduce las ideas con trajes de campamento y, de su lado, el pueblo venezolano, tras las trincheras del Monte Sacro se encuentra allanando, los caminos del progreso, como dijo Cecilio Acosta. La revolución es una convulsión que trastorna, pero es el único remedio que regenera.

Compatriotas Obispos:

Como Jefe de Estado y de Gobierno no podría nunca jugar a la división de la Santa Iglesia y sería ingenuo pensar que alguien pudiera hacerlo. La Iglesia de Jesús de Nazareth es inmortal, y una de las formas de coadyuvar en el proceso de su consolidación espiritual es señalando las perturbaciones sistemáticas y arteras manipulaciones con las que pretende falsificar el proceso revolucionario del país.

Estoy persuadido de que el espíritu del pueblo es siempre recto, pero puede ser engañado muy fácilmente por falsos devotos que utilizan el sacrosanto nombre de Jesús de Nazareth para desviar el camino de la revolución. Yo podría responderles que es mentira su preocupación por el destino del pueblo; podría poner acentos en las mismas palabras con las cuales Jesús de Nazareth combatía la hipocresía de los fariseos:

Los escribas y los fariseos están sentados en la cátedra de Moisés. Haced lo que os dicen; pero no hagáis como hacen, porque ellos dicen y no hacen.

Ellos crean pesadas cargas, imposibles de llevar, y las colocan sobre los hombros de los demás; en cuanto a ellos, no tratan de moverlas ni con la punta de un dedo.

Todo lo hacen para que les vean los hombres: se pasean con largas túnicas; llevan anchos filacterios; sus mantos tienen las orlas más largas; ocupan los primeros puestos en los festines y los primeros asientos en las sinagogas; les gustan que los saluden en las calles y les llamen «maestros» ¡Ay de ellos!...

¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas que os habéis apoderado de la llave de la ciencia y sólo la utilizáis para cerrar a los hombres el reino de los cielos! Ni entráis ni dejáis entrar a los demás.

¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas!. Porque limpiáis el exterior de la copa y el plato; pero el interior, que está lleno de rapiña y codicia, no lo tenéis en cuenta. Fariseo ciego, lava primero el interior y después te ocuparás de la limpieza del exterior.

Como dice Ernesto Renán en su estupenda obra Vida de Jesús, «las exquisitas ironías del Hijo del Hombre llegaban siempre al corazón y han permanecido coaguladas en la llaga como estigmas eternos. Esa túnica de Nessus del ridículo que los hijos de los fariseos arrastran andragosos tras de sí desde hace veinte siglos, la ha tejido Jesús con una habilidad Divina. Estas obras maestras de la más elevada ironía, han grabado sus rasgos con líneas de fuego sobre la carne del hipócrita y del falso devoto. ¡Rasgos incomparables, rasgos dignos de un hijo de Dios! Sólo un Dios sabe matar de ese modo. Sócrates y Molière sólo rozan ligeramente la piel, Jesús introduce hasta el fondo de los huesos su fuego».

En cuanto a la consideración de índole histórica referente a la Carta que escribe Bolívar a su hermana María Antonia, el 27 de octubre de 1825 y donde expresa: «Protegeré la religión hasta que muera», existe en vuestra interpretación una desviación de contenidos: se pretende hacer creer que cualquier sacerdote personifica la religión del corazón de Jesús de Nazareth. No es cierto. Obsérvese, si no, lo que escribe Bolívar en el Manifiesto de Cartagena, en vísperas de la Campaña Admirable:

La influencia eclesiástica tuvo, después del terremoto, una parte muy considerable en la sublevación de los lugares, y ciudades subalternas: y en la introducción de los enemigos en el país: abusando sacrílegamente de la santidad de su ministerio a favor de los promotores de la guerra civil. Sin embargo, debemos confesar ingenuamente, que estos traidores sacerdotes, se animaban a cometer los execrables crímenes de que justamente se les acusa, porque la impunidad de los delitos era absoluta; la cual hallaba en el Congreso un escandaloso abrigo, llegando a tal punto esta injusticia, que de la insurrección de la ciudad de Valencia, que costó su pacificación cerca de mil hombres, no se dió a la vindicta de las leyes un solo rebelde; quedando todos con vida, y los más con sus bienes.

He dicho que todo va a cambiar, pero algunos hombres no se dan cuenta, aferrados como están a sus inmemoriales costumbres y caducos privilegios... Ha llegado un nuevo tiempo y hay que preparar una nueva humanidad.

Así como hay que enseñar a escribir hay que enseñar a vivir. Así como se aprende a hacer las redondas formas de las letras se debe aprender también a vivir una sociedad de libertad e igualdad. Libertad en pie de igualdad. ¿Cómo se había aprendido hasta entonces a vivir?.

A veces pienso, con Rousseau, «que las cosas esenciales no pueden ser vistas por quienes no quieren ver, porque si las nociones del gran Ser fueran innatas en todos los corazones, sería una preocupación bien superflua la de enseñarlas.

Finalmente quiero señalar que en la medida que no tengamos conciencia de la opresión e injusticia que existe en los pueblos; en la medida en que se profane con mentiras el poder del espiritu; que callemos cuando debamos hablar; que despojemos a los demás cuando en verdad debiéramos darles; en tales medidas lo que hacemos es enterrar a Jesús y a Bolívar en el corazón de quienes están sojuzgados.

Compatriotas Obispos:

Reciban Ustedes, por gajes de mi amistad y a nombre del Gobierno revolucionario que presido, nuestros más apasionados votos por vuestra felicidad.

Imploro bendición apostólica

Bolivarianamente,

Hugo Chávez

Metodos de interaprendizaje y analisis

En vista de las deficiencias que actualmente se poseen en relación a la metodología, organización y aprendizaje, se le deja a continuación un conjunto de métodos de interaprendizaje. La fuente es la primera presentación del Tercer Motor Constituyente "Moral y luces, toda la patria una escuela".
Método analítico:
Que descompone o desintegra un todo en sus elementos o partes mas simples.

Método sintético:
Que une o funde diversos elementos o partes para con ello estructurar un todo.

Método inductivo:
Que va de lo particular a lo general, de lo concreto a lo abstracto y se realiza a través de la observación y el análisis de los hechos que presentan una determinada relación. Este método facilita el interaprendizaje, ya que el participante va descubriendo progresivamente los conocimientos, lo que hace considerarlo al mismo tiempo como un instrumento de investigación.

Método deductivo:
Parte de la formulación del principio general para descender a los casos particulares; en este caso se desciende de lo abstracto a lo concreto, de lo general a lo específico, de los problemas a las causas.

Método tutorial o de búsqueda:
Puede ser utilizado para la discusión y para aclarar puntos de vista que no están muy claros, este se puede llevar a cabo en forma de reunión que facilita la conversación individual y la discusión a través de intercambio de ideas y opiniones.

El método tutorial permite:
-La participación activa del participante, con el trabajo personal que implica y el pensamiento crítico resultante de la conversación y discusión sostenida entre el participante y el facilitador, así como también la discusión entre los participantes.
-El mejoramiento del participante en cada sesión.
-Reforzar los aprendizajes en base a ensayo y error.
-Defender los diferentes puntos de vista, creativa y críticamente.

Método del seminario:
Que permite incorporar activamente a los participantes al estudio particular, iniciarlos en la colaboración intelectual y prepararlos para la investigación. Ayuda a mejorar las capacidades de expresión oral, escrita y de reflexionar.
Características:
Antes de la realización del seminario debe existir una revisión previa del material o tema seleccionado.
Se debe presentar un trabajo escrito para fomentar la importancia de lo estudiado y para poder proceder desarrollar preguntas sustentadas sobre el tema.

Método de discusión:
Permite realizar confrontaciones de opiniones, ideas o sentimientos de los participantes, para llegar a acuerdos o a unas decisiones.

Método no directivo:
Consiste en que los participantes (estudiantes) participen activamente durante el desarrollo de las actividades académicas, es decir, se “auto dirijan”. Con este método los participantes se sienten apoyados por el consenso del grupo.

Método de enseñanza colectiva, de exposición y estudio dirigido:
Consiste en que el facilitador expone un tema y presenta luego a los participantes un resumen del tema expuesto indicando las fuentes de estudio, siguiendo luego con la formulación de preguntas que después de estudiadas se exponen y discuten.



Técnica del Taller
Se define taller como una técnica que se fundamenta en la relación directa entre participantes y facilitador. Esta técnica, eminentemente practica, tiene como propósito poner en contacto al individuo con el “aprender haciendo”.
Características del taller:
a. El taller es una técnica para facilitar el aprendizaje sobre la base de experiencias.
b. Permite la comunicación directa entre el facilitador y los participantes.
c. La técnica de taller permite poner en practica el libre juego de ideas, en un marco de respeto entre los participantes, lo que influye favorablemente en el desarrollo de la creatividad y de una actitud madura para la crítica.


Técnica de Formulación de Preguntas
Está demostrado que cuando la comunicación fluye en forma pluridiccional es más efectiva. Permite la interacción entre el facilitador - participante; facilitador - grupo, participante - participante, propiciando el intercambio de ideas e informaciones.
Algunas de las estrategias que se utilizan para activar y estimular este proceso son el dialogo y el trabajo grupal. Ambas estrategias son útiles para estimular la participación y el flujo de ideas.
Al utilizar la técnica de la pregunta se deben tomar en cuenta tres aspectos fundamentales:
a. Función de la pregunta (para qué se pregunta).
b. Forma de la pregunta (cómo se pregunta).
c. Tipos de pregunta.

Técnica de Torbellino de ideas
Son las respuestas libres dadas ante un estimulo o pregunta motivadora durante un breve periodo de tiempo.
Metas del Torbellino de Ideas.
- Promover ideas variadas.
- Producir el mayor número de ideas sobre el tema.
- Ser lo más imaginativo y original posible.
- Escuchar las ideas de los demás, procurando ampliarlas, sin criticarlas.
Función de los participantes.
Contestar con entera libertad a la pregunta motivadora formulada por el facilitador.
Función del facilitador.
- Coordinar.
- Tomar nota en la pizarra de sus respuestas.
- Estimular la producción de ideas.
- Sintetizar y concluir en una idea que encierre o englobe lo expresado en todas las ideas propuestas.

Técnica expositiva.
Consiste en la presentación oral de un tema lógicamente estructurado. El recurso principal de esta técnica es el lenguaje oral, que debe ser objeto de la máxima atención por parte del expositor.
Para el buen desarrollo de esta técnica la exposición debe ser abierta, en la que el mensaje presentado es un simple pretexto para dar pie a la participación del grupo, pudiendo haber contestación, investigación y discusión, siempre que sea oportuno y necesario.
Requisitos:
El empleo de esta técnica requiere de bastante preparación en lo referente al asunto a tratar, así como cierta capacidad para expresarse y para captar la atención del auditorio, para trasmitir el mensaje y para tomar precauciones con el vocabulario a usar.
Precauciones:
-El mensaje es más difícil de captar cuando se trasmite solamente a través de la forma oral.
- Es más difícil mantener el interés y la motivación de los participantes utilizando solamente esta técnica.

Debate dirigido o discusión guiada.
En esta técnica los participantes tratan un tema dentro de una discusión informal con la ayuda activa y estimulante de un guía, conductor, interrogador o facilitador. Se intercambian, de manera informal, ideas e información sobre un tema elegido previamente.
La actividad se inicia con una introducción breve por parte del conductor de la misma, en la cual enmarca el tema. Luego formula la primera pregunta e invita a participar al grupo y, si nadie participa, estimula la participación estructurando él una especie de auto respuesta e insinúa varias alternativas posibles, lo cual motiva a que los participantes intervengan a favor o en contra de la opinión expresada, originando así el debate.

Foros.
En esta técnica el grupo en su totalidad discute informalmente un tema, hecho o problema conducido por un coordinador. Esta técnica permite la libre expresión de ideas y opiniones en todos los integrantes de un grupo, en un clima informal de mínimas limitaciones. Ayuda a desarrollar el espíritu participativo del grupo de estudio.

Pequeño grupo de discusión.
En ella, un grupo reducido trata un tema o problema en discusión libre e informal, escogiendo previamente un director o coordinador de la actividad y un secretario que anote las conclusiones a que se lleguen.
Una vez que el director define el tema, importancia e implicaciones, propone los puntos que podrían tratarse y los objetivos a alcanzar, lo cual debe ser acordado y decidido por el grupo. Luego mediante la intervención libre de los miembros del grupo se intercambian ideas a fin de discutir el tema o resolver el problema.

Phillips 66.
Esta técnica es de gran utilidad cuando se trata de grupos mayores de 20 personas en la que se requiere la participación activa de todos los miembros mediante la formulación de criterios u opiniones y la toma de decisiones sobre algún aspecto en cuestión.
El grupo grande se divide en sub-grupos de seis personas para discutir durante seis minutos un tema y llagar a una conclusión. Cada sub-grupo conformado debe nombrar un coordinador y un secretario que se encargara de anotar los puntos principales o conclusiones de cada una de las seis personas que intervienen; cada persona tiene solo un minuto para exponer su criterio y concluir. De los informes de todos los sub-grupos se extrae luego una conclusión general.
De lo anterior se desprende que esta actividad promueve la intervención y obtención de opiniones de todos los miembros del grupo participante en un tiempo breve, desarrolla la capacidad de síntesis y de concentración de quienes intervienen y permite finalmente llegar a la toma de decisiones.

Cuchicheo o diálogos simultáneos.
En un grupo los miembros dialogan simultáneamente de a dos para discutir un tema o problema. Cuando se cuchichea se habla en voz baja a una persona de modo que los otros no se enteren, de esta forma, cuando se aplica esta técnica a un grupo, se observa que todo el grupo trabaja en forma simultanea sobre un mismo asunto en grupos mínimos de dos y en pocos momentos puede obtenerse una opinión compartida sobre una pregunta formulada al conjunto.
Seminario.
Un grupo reducido investiga o estudia intensamente un tema en sesiones planificadas, recurriendo a fuentes originales de información.

Técnica de los problemas.
Consiste en colocar al participante en una situación problemática para que sugiera soluciones; basándose en estudios realizados anteriormente con esta modalidad, la técnica de los problemas puede ser utilizada por cualquier método de enseñanza, constituyendo un eficaz recurso didáctico para la enseñaza de cualquier disciplina.


Técnica del estudio de casos.
Consiste en proponer al grupo en base al tema ya estudiado una situación real que ya haya sido solucionado, criticada o apreciada para que se le encare nuevamente, sin que el facilitador suministre ningún indicio de orientación para la marcha de los trabajos. El facilitador presenta por lo tanto, un caso a titulo de documentación, dejando a cargo del participante toda iniciativa y los pasos necesarios para resolver o juzgarlos.


Dramatización.
Consiste en escenificar un hecho y luego se formulan preguntas sobre el tema o hecho escenificado.

La Juventud argentina de Córdoba a los hombres libres de Sudamérica [Manifiesto de Córdoba] 21 de junio de 1918

Hombres de una República libre, acabamos de romper la última cadena que, en pleno siglo XX, nos ataba a la antigua dominación monárquica y monástica. Hemos resuelto llamar a todas las cosas por el nombre que tienen. Córdoba se redime. Desde hoy contamos para el país una vergüenza menos y una libertad más. Los dolores que quedan son las libertades que faltan. Creemos no equivocarnos, las resonancias del corazón nos lo advierten: estamos pisando sobre una revolución, estamos viviendo una hora americana.


La rebeldía estalla ahora en Córdoba y es violenta porque aquí los tiranos se habían ensoberbecido y era necesario borrar para siempre el recuerdo de los contrarrevolucionarios de Mayo. Las universidades han sido hasta aquí el refugio secular de los mediocres, la renta de los ignorantes, la hospitalización segura de los inválidos y —lo que es peor aún— el lugar donde todas las formas de tiranizar y de insensibilizar hallaron la cátedra que las dictara. Las universidades han llegado a ser así fiel reflejo de estas sociedades decadentes que se empeñan en ofrecer el triste espectáculo de una inmovilidad senil. Por eso es que la ciencia frente a estas casas mudas y cerradas, pasa silenciosa o entra mutilada y grotesca al servicio burocrático. Cuando en un rapto fugaz abre sus puertas a los altos espíritus es para arrepentirse luego y hacerles imposible la vida en su recinto. Por eso es que, dentro de semejante régimen, las fuerzas naturales llevan a mediocrizar la enseñanza, y el ensanchamiento vital de organismos universitarios no es el fruto del desarrollo orgánico, sino el aliento de la periodicidad revolucionaria.


Nuestro régimen universitario —aún el más reciente— es anacrónico. Está fundado sobre una especie de derecho divino; el derecho divino del profesorado universitario. Se crea a sí mismo. En él nace y en él muere. Mantiene un alejamiento olímpico. La federación universitaria de Córdoba se alza para luchar contra este régimen y entiende que en ello le va la vida. Reclama un gobierno estrictamente democrático y sostiene que el demos universitario, la soberanía, el derecho a darse el gobierno propio radica principalmente en los estudiantes. El concepto de autoridad que corresponde y acompaña a un director o a un maestro en un hogar de estudiantes universitarios no puede apoyarse en la fuerza de disciplinas extrañas a la substancia misma de los estudios. La autoridad, en un hogar de estudiantes, no se ejercita mandando, sino sugiriendo y amando: enseñando.



Si no existe una vinculación espiritual entre el que enseña y el que aprende, toda enseñanza es hostil y por consiguiente infecunda. Toda la educación es una larga obra de amor a los que aprenden. Fundar la garantía de una paz fecunda en el artículo conminatorio de un reglamento o de un estatuto es, en todo caso, amparar un régimen cuartelario, pero no una labor de ciencia. Mantener la actual relación de gobernantes a gobernados es agitar el fermento de futuros trastornos. Las almas de los jóvenes deben ser movidas por fuerzas espirituales. Los gastados resortes de la autoridad que emana de la fuerza no se avienen con lo que reclaman el sentimiento y el concepto moderno de las universidades. El chasquido del látigo sólo puede rubricar el silencio de los inconscientes o de los cobardes. La única actitud silenciosa, que cabe en un instituto de ciencia es la del que escucha una verdad o la del que experimenta para crearla o comprobarla.
Por eso queremos arrancar de raíz en el organismo universitario el arcaico y bárbaro concepto de autoridad que en estas casas de estudio es un baluarte de absurda tiranía y sólo sirve para proteger criminalmente la falsa dignidad y la falsa competencia. Ahora advertimos que la reciente reforma, sinceramente liberal, aportada a la Universidad de Córdoba por el doctor José Nicolás Matienzo no ha inaugurado una democracia universitaria; ha sancionado el predominio de una casta de profesores. Los intereses creados en torno de los mediocres han encontrado en ella un inesperado apoyo. Se nos acusa ahora de insurrectos en nombre de un orden que no discutimos, pero que nada tiene que hacer con nosotros. Si ello es así, si en nombre del orden se nos quiere seguir burlando y embruteciendo, proclamamos bien alto el derecho a la insurrección.

Entonces la única puerta que nos queda abierta a la esperanza es el destino heroico de la juventud. El sacrificio es nuestro mejor estímulo; la redención espiritual de las juventudes americanas nuestra única recompensa, pues sabemos que nuestras verdades lo son —y dolorosas— de todo el continente. ¿Que en nuestro país una ley —se dice—, la ley de Avellaneda, se opone a nuestros anhelos? Pues a reformar la ley, que nuestra salud moral lo está exigiendo.

La juventud vive siempre en trance de heroísmo. Es desinteresada, es pura. No ha tenido tiempo aún de contaminarse. No se equivoca nunca en la elección de sus propios maestros. Ante los jóvenes no se hace mérito adulando o comprando. Hay que dejar que ellos mismos elijan sus maestros y directores, seguros de que el acierto ha de coronar sus determinaciones. En adelante, sólo podrán ser maestros en la república universitaria los verdaderos constructores de almas, los creadores de verdad, de belleza y de bien.


Los sucesos acaecidos recientemente en la Universidad de Córdoba, con motivo de la elección rectoral, aclaran singularmente nuestra razón en la manera de apreciar el conflicto universitario. La federación universitaria de Córdoba cree que debe hacer conocer al país y a América las circunstancias de orden moral y jurídico que invalidan el acto electoral verificado el 15 de junio. Al confesar los ideales y principios que mueven a la juventud en esta hora única de su vida, quiere referir los aspectos locales del conflicto y levantar bien alta la llama que está quemando el viejo reducto de la opresión clerical. En la Universidad Nacional de Córdoba y en esta ciudad no se han presenciado desórdenes; se ha contemplado y se contempla el nacimiento de una verdadera revolución que ha de agrupar bien pronto bajo su bandera a todos los hombres libres del continente. Referiremos los sucesos para que se vea cuánta razón nos asistía y cuánta vergüenza nos sacó a la cara la cobardía y la perfidia de los reaccionarios. Los actos de violencia, de los cuales nos responsabilizamos íntegramente, se cumplían como en el ejercicio de puras ideas. Volteamos lo que representaba un alzamiento anacrónico y lo hicimos para poder levantar siquiera el corazón sobre esas ruinas. Aquéllos representan también la medida de nuestra indignación en presencia de la miseria moral, de la simulación y del engaño artero que pretendía filtrarse con las apariencias de la legalidad. El sentido moral estaba obscurecido en las clases dirigentes por un fariseísmo tradicional y por una pavorosa indigencia de ideales.

El espectáculo que ofrecía la asamblea universitaria era repugnante. Grupos de amorales deseosos de captarse la buena voluntad del futuro rector exploraban los contornos en el primer escrutinio, para inclinarse luego al bando que parecía asegurar el triunfo, sin recordar la adhesión públicamente empeñada, el compromiso de honor contraído por los intereses de la universidad. Otros —los más— en nombre del sentimiento religioso y bajo la advocación de la Compañía de Jesús, exhortaban a la traición y al pronunciamiento subalterno. (¡Curiosa religión que enseña a menospreciar el honor y deprimir la personalidad! ¡Religión para vencidos o para esclavos!). Se había obtenido una reforma liberal mediante el sacrificio heroico de una juventud. Se creía haber conquistado una garantía y de la garantía se apoderaban los únicos enemigos de la reforma. En la sombra los jesuitas habían preparado el triunfo de una profunda inmoralidad. Consentirla habría comportado otra traición. A la burla respondimos con la revolución. La mayoría representaba la suma de la represión, de la ignorancia y del vicio. Entonces dimos la única lección que cumplía y, espantamos para siempre la amenaza del dominio clerical.

La sanción moral es nuestra. El derecho también. Aquéllos pudieron obtener la sanción jurídica, empotrarse en la ley. No se lo permitimos. Antes de que la iniquidad fuera un acto jurídico, irrevocable y completo, nos apoderamos del salón de actos y arrojamos a la canalla, sólo entonces amedrentada, a la vera de los claustros. Que esto es cierto, lo patentiza el hecho de haber, a continuación, sesionado en el propio salón de actos la federación universitaria y de haber firmado mil estudiantes sobre el mismo pupitre rectoral, la declaración de huelga indefinida.

En efecto, los estatutos reformados disponen que la elección de rector terminará en una sola sesión, proclamándose inmediatamente el resultado, previa lectura de cada una de las boletas y aprobación del acta respectiva. Afirmamos, sin temor de ser rectificados, que las boletas no fueron leídas, que el acta no fue aprobada, que el rector no fue proclamado, y que, por consiguiente, para la ley, aún no existe rector de esta universidad.


La juventud universitaria de Córdoba afirma que jamás hizo cuestión de nombres ni de empleos. Se levantó contra un régimen administrativo, contra un método docente, contra un concepto de autoridad. Las funciones públicas se ejercitaban en beneficio de determinadas camarillas. No se reformaban ni planes ni reglamentos por temor de que alguien en los cambios pudiera perder su empleo. La consigna de «hoy para ti, mañana para mí», corría de boca en boca y asumía la preeminencia de estatuto universitario. Los métodos docentes estaban viciados de un estrecho dogmatismo, contribuyendo a mantener a la universidad apartada de la ciencia y de las disciplinas modernas. Las elecciones, encerradas en la repetición interminable de viejos textos, amparaban el espíritu de rutina y de sumisión. Los cuerpos universitarios, celosos guardianes de los dogmas, trataban de mantener en clausura a la juventud, creyendo que la conspiración del silencio puede ser ejercitada en contra de la ciencia. Fue entonces cuando la oscura universidad mediterránea cerró sus puertas a Ferri, a Ferrero, a Palacios y a otros, ante el temor de que fuera perturbada su plácida ignorancia. Hicimos entonces una santa revolución y el régimen cayó a nuestros golpes.


Creímos honradamente que nuestro esfuerzo había creado algo nuevo, que por lo menos la elevación de nuestros ideales merecía algún respeto. Asombrados, contemplamos entonces cómo se coaligaban para arrebatar nuestra conquista los más crudos reaccionarios.

No podemos dejar librada nuestra suerte a la tiranía de una secta religiosa, ni al juego de intereses egoístas. A ellos se nos quiere sacrificar. El que se titula rector de la Universidad de San Carlos ha dicho su primera palabra: «Prefiero antes de renunciar que quede el tendal de cadáveres de los estudiantes».

Palabras llenas de piedad y de amor, de respeto reverencioso a la disciplina; palabras dignas del jefe de una casa de altos estudios. No invoca ideales ni propósitos de acción cultural. Se siente custodiado por la fuerza y se alza soberbio y amenazador. ¡Armoniosa lección que acaba de dar a la juventud el primer ciudadano de una democracia universitaria! Recojamos la lección, compañeros de toda América; acaso tenga el sentido de un presagio glorioso, la virtud de un llamamiento a la lucha suprema por la libertad; ella nos muestra el verdadero carácter de la autoridad universitaria, tiránica y obcecada, que ve en cada petición un agravio y en cada pensamiento una semilla de rebelión.


La juventud ya no pide. Exige que se le reconozca el derecho a exteriorizar ese pensamiento propio en los cuerpos universitarios por medio de sus representantes. Está cansada de sosportar a los tiranos. Si ha sido capaz de realizar una revolución en las conciencias, no puede desconocérsele la capacidad de intervenir en el gobierno de su propia casa.


La juventud universitaria de Córdoba, por intermedio de su federación, saluda a los compañeros de América toda y les incita a colaborar en la obra de libertad que inicia.


Enrique F. Barros, Horacio Valdés, Ismael C. Bordabehere, presidentes — Gumersindo Sayago — Alfredo Castellanos — Luis M. Méndez — Jorge L. Bazante — Ceferino Garzón Maceda — Julio Molina — Carlos Suárez Pinto — Emilio R. Biagosh — Angel J. Nigro — Natalio J. Saibene — Antonio Medina Allende — Ernesto Garzón.

Analisis Estructural del Periodo de CAP II (1989-1993). Factores que influyeron en la Coyuntura del Caracazo (27 de Febrero de 1989)

Análisis Estructural y Coyuntural


El análisis teórico realizado por Franklin González, "A un año de la agenda Venezuela. Evaluación de una ilusión", sistematiza de forma armónica la situación económica del país durante el segundo periodo de Carlos Andrés Pérez (CAP II), así como los antecedentes a este gobierno y sus consecuencias. Dicha caracterización alimenta los planteamientos de base económica en los que se sustentan las acciones políticas y sociales que dieron como fruto al Caracazo.

La situación del país (en especial en el ámbito económico) que antecede al Gobierno de CAP II: inflación elevada, creciente aumento de la deuda externa y del déficit fiscal, importaciones anárquicas sin ningún tipo de estudio ni jerarquía de productos de acuerdo al orden de necesidad, la falta de políticas que regularan una libre competencia de forma perfecta y equilibrada (puede observarse una tendencia Liberal a diferencia de una Neoliberal) aunado con una supuesta política Keynesiana de gasto publico, la desviación de la renta petrolera en función del incentivo de sectores improductivos como finanzas, comercio y seguros, y del sector privado; se resume en pocos términos en una de las ideas expresadas en la película el Caracazo: “…Los políticos tenían un puño de años robando”.

Este modelo y desarrollo de teorías económicas infructífero, condujo a la sociedad a añorar la época de la “Venezuela Saudita”, que podría interpretarse como un rasgo cultural de subdesarrollo en pro del paternalismo de estado. Esto sumado a la gran campaña de CAP que le permite arribar a su segundo periodo de mandato.

Las medidas aplicadas por el gobierno de CAP II, se basaron en la apertura económica, en términos de un sistema Neoliberal en todos sus conceptos e interpretaciones, de forma brusca, catastrófica y en colisión con los procesos sufridos en el país antes de este periodo. En efecto, la tesis neoliberal incremento la economía, pero fue a costa de:

- Escindir el gobierno de la población de forma irremediable.

- Pedir financiamiento al Fondo Monetario Internacional (FMI) acogiéndose a un programa de ajustes.

- Liberar las tasas de interés activas y pasivas.

- Liberar los precios de todos los productos excepto los de la "cesta básica".

- Incrementar tarifas de servicios públicos.

- Aumentar el precio de la gasolina y otros derivados del petróleo en el mercado nacional, durante 3 años, con un primer aumento de 100% en el precio de la gasolina y un 30% en el del transporte.

- Aumentar los sueldos de la administración pública entre el 5 y el 30%, el salario mínimo a Bs. 4.000 en la ciudad y Bs. 2.500 en el campo.

- Congelar los cargos de la administración pública.

- Racionalizar y eliminar los aranceles de importación.

- Liberar la circulación del dólar.

Este desarrollo del neoliberalismo en Venezuela sin estimaciones, sin conciencia ni análisis de los errores y virtudes de los procesos económicos anteriores a este, se expreso en la profundización del desequilibrio existente en la sociedad y trajo como consecuencia:

- Descuido de los servicios públicos para justificar su privatización.

- Insatisfacción de las necesidades básicas de la población.

- Escasez por acaparamiento de productos sumado con el deterioro de la calidad de los mismos y con el alza de sus precios.

- Cierre de pequeñas y medianas empresas debido a su incapacidad de sostenerse bajo el sistema de competencia en la apertura económica y petrolera neoliberal.

- Disminución de políticas y eficiencia de la administración publica.

De forma concreta, en las películas “El Caracazo”, "Pegale Candela, entre otras, se desarrollan todos los elementos que anteriormente se expresan de forma teoría y demuestra como las deficiencias estructurales que originaron un proceso coyuntural de explosión social.

Primero el conjunto de elementos crearon una situación de desesperación. Los abastos, bodegas y estantes estaban vacíos, pues los que no quebraron acapararon las mercancías. No existía solvencia en los pagos de sueldos a los policías, médicos, etc. Aumentaron los precios de pasaje y las personas carecían de cómo poder movilizarse de forma económica, rápida y eficiente. Los productos alimentitos aumentaron de precio y disminuyeron su calidad. Crecieron las represiones contra los grupos estudiantiles quienes luchaban por reivindicaciones sociales. Todo esto mas el hecho de que el 80% de la población se encontraba en situación de pobreza.

El 27 de febrero de 1989 en Guarenas, un conjunto de personas hostigadas por el aumento del precio del transporte público y el aumento de la gasolina de un 30% con miras (ambos) de aumentar el 100% (que en efecto se dio), iniciaron un conjunto de protestas y saqueos arrasando con cualquier tipo de recurso de primera, segunda o cualquier grado de necesidad. Este suceso desato un proceso desencadenante el cual se multiplico en saqueos y cacerolazos en Caracas principalmente, La Guaira, Maracay, Valencia, Barquisimeto, Mérida y Ciudad Guayana. Los transportistas planteaban que era una reivindicación en pro de sus necesidades y los comerciantes negaron el acaparamiento.

Es tomada la avenida Bolívar, la plaza Bolívar, Petare, San Agustín, San Martín, San Bernandino, la California, avenida Sucre, 23 de enero, Catia, la Vega y la Universidad Central de Venezuela por sectores populares. Las medidas gubernamentales fueron reprimir a la población, esto a nivel del ejecutivo como en gobernaciones. Dieron órdenes a los cuerpos policiales de disparar a matar, entre ellos inteligencia DISIP, Guardia Nacional, Policía Técnica Judicial, Policía Metropolitana y policías regionales.

Se ordeno suspender el servicio forense, esto fue una de las estrategias fundamentales para CAP, y comenzó el proceso aplacamiento de la rebelión popular de forma contundente. Asesinaron personas estén o no protestando sin importar que se encuentren en sus hogares (esto solo en los sectores populares). Persiguieron a los dirigentes estudiantiles. Se suspenden garantías constitucionales y se aplica el “Plan Ávila” en Caracas.

Masacran a una multitud de personas que se encontraban en la Avenida Bolívar, envían a la guardia nacional a los cerros a masacrar a la población y extirpar a los líderes estudiantiles y políticos de oposición (en su mayoría de izquierda por no decir todos y personas sin afinidades políticas pero con muchas necesidades) que aun estaban en libertad.

CAP habla en cadena nacional y dice: “…lamentamos varias centenas de muertos, varias centenas de heridos por culpa del saqueo…”

Pasan varios días y la situación sigue de la misma forma hasta el 10 de marzo de ese mismo año. Desaparecen personas y cadáveres y se crea la llamada Fosa de la Peste.

En fin, estos sucesos podrían ser concebidos como los peores sucesos en la historia Venezolana por causa de la conjugación del caos, las restricciones, la escasez de alimentos, la militarización, los allanamientos, la persecución y el asesinato de personas inocentes con un sistema de competencia neoliberal con miras a la privatización de todos los sectores productivos con prioridad en capital extranjero-transnacional.

Dentro de las consecuencias de este proceso de descomposición del tejido estructural de la sociedad tenemos:

- El 7 de marzo el gobierno decreta la liberación de precios.

- En 1992 se sucedieron dos intentos de golpe de estado, uno en febrero y otro en noviembre.

- Carlos Andrés Pérez fue acusado de corrupción y apartado de la presidencia, asumiendo, por decisión del Congreso Nacional, Ramón J. Velásquez, quien entregó finalmente la presidencia a su sucesor, Rafael Caldera.

- Hugo Chávez, organizador de uno de los golpes, fue hallado culpable por dirigir la rebelión militar, fue encarcelado, y amnistiado por el sucesor de Pérez, Rafael Caldera, en 1999 Chávez se convierte en presidente de la República.

Es importante señalar que luego de la caída CAP, por el delito de "peculado doloso" y "malversación" de 250 millones de Bolívares, se abre paso Rafael Caldera en los comicios electorales aunque esto no implicaría un liderazgo de su parte sino el aprovechamiento de la ruptura bipartidista gobernante y el surgimiento de una nueva alternativa de sistema de gobierno.


Francisco Quevedo
Movimiento Estudiantil Revolucionario de la USB
Cisco.Quevedo@gmail.com